Recuerda a Selena Myers

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Ciudad Fortuna es un mundo entero, un universo lleno de personajes, donde todos son importantes. En Trébol de madera, aunque sigue habiendo un personaje principal claro, el protagonismo está más repartido. Hoy, continuamos y recordamos a Selena Myers.

[Alerta spoilers: el texto puede contener detalles argumentales de Dados de cristal].

Recuerda a Selena Myers. Es una mujer magnética, que intriga desde el principio. Posee dos caras. Tú las has visto. Esconde pulsiones que intenta controlar, pero que la pueden volver a dominar. Arrastra un pasado que ella desea olvidar. Hay errores imborrables.

En Dados de cristal, en el otoño de 2013, Selena, como número tres de la Organización Heptágono, supervisa a Alexander en el “caso azafrán”. Enseguida, surge una poderosa atracción entre ellos. Pese al riesgo que supone para ella, una mujer con un buen grado de suerte, el peligro la seduce, y se acuesta con el gafe. A partir de ahí, descenderá en una espiral que podría conducirla a extremos sin retorno posible. Entretanto, Selena se intenta ubicar en los taimados juegos de poder de la Organización.

En Trébol de madera, en el verano de 2014, Selena es ahora número dos de Heptágono. Este ascenso pone a su alcance nuevas posibilidades que ella no dudará en aprovechar. A pesar de la imagen de éxito y control que transmite, nunca ha olvidado a Alexander, y todavía se siente obsesionada por él. Un posible reencuentro con el gafe podrá suponer consecuencias inquebrantables para su suerte y su porvenir.

Junto a Selena, encontramos a Sibylle, su gata, una silenciosa felina de pelaje blanco y negro, y seguramente la única testigo de las más inconfesadas intimidades de su ama.

Vuelve a Ciudad Fortuna, estimado lector, y sigue atento a Selena y sus dicotomías.

 

Recuerda a Alexander Berkel

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Ciudad Fortuna es un mundo entero, un universo lleno de personajes, donde todos son importantes. En Trébol de madera, aunque sigue habiendo un personaje principal claro, el protagonismo está más repartido. Hoy, comenzamos recordando a Alexander Berkel.

[Alerta spoilers: el texto puede contener detalles argumentales de Dados de cristal].

Recuerda a Alexander Berkel. Es un gafe en un mundo gobernado por la suerte. Padecer esa tara le ha convertido en alguien introvertido y taciturno. Es un hombre maldito que solo desea vivir una vida ordinaria, sin molestar a nadie y que nadie le moleste a él.

En Dados de cristal, en el otoño de 2013, la existencia de Alexander da un giro cuando se propone resolver el “caso azafrán” para que la Organización Heptágono le desvele la identidad de su familia biológica. Conoce a su primer amigo de verdad, Luka Miller, y su primer amor verdadero, Lara Varone. También se enfrenta a la ambigüedad de Selena Myers y se granjea enemigos. Y, aunque finalmente resuelve el misterio del “azafrán”, su mal fario le asesta un terrible golpe y su vida se complica como nunca antes.

En Trébol de madera, en el verano de 2014, Alexander vive escondido, perseguido por dos asesinatos que no cometió. Mientras trata de demostrar su inocencia, continúa con la búsqueda de su identidad, ahora que ha recobrado nuevos recuerdos de su infancia. Vive marcado por el amor perdido. Y debe descifrar el significado de un singular sueño, en el que aparece un trébol de madera como el del amuleto que lleva al cuello.

Junto a Alexander, se encuentra su colega felino, Trece, el gato negro que un día se coló en su buhardilla y del cual ya no se ha separado.

Vuelve a Ciudad Fortuna, estimado lector, y acompaña a Alexander en sus desventuras.

 

Trébol de madera: cita nº 1

cf2citas01Hoy empezamos una serie de trece entradas con trece citas de la nueva novela Trébol de madera, segundo volumen de Ciudad Fortuna. Estas citas se intercalarán con otras entradas sobre personajes, temas y demás claves de la historia. La cita de hoy, como no podía ser de otra manera, reproduce las primeras frases del libro. Pertenece al primer capítulo, El segundo dogma. Recuerda que ya puedes encontrar Trébol de madera tanto en papel como en kindle. ¡Os espero!

 

Regreso a Ciudad Fortuna

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Ciudad Fortuna, como ya he dicho en otras ocasiones, y como todos vosotros ya habéis comprendido, es mucho más que una simple ciudad. Es un universo entero. Es un lugar especial que visitamos en Dados de cristal y al cual, desde entonces, deseamos regresar para saber qué fue de sus habitantes, qué cambios se han producido, y qué aventuras y desventuras nos depara ahora la suerte. Ese anhelado regreso es Trébol de madera.

[Alerta spoilers: el texto puede contener detalles argumentales de Dados de cristal].

La ciudad que descubrimos en Dados de cristal y la que vamos a encontrarnos en Trébol de madera pueden parecer la misma, pero no es así. Han transcurrido siete meses entre el primer y el segundo volumen de la serie. Antes, era otoño; ahora, es verano. Y la urbe va a ser el escenario donde Alexander debe ocultarse para escapar de la persecución de la que es víctima. Unas veces, la ciudad será su aliada; otras, le pondrá en aprietos.

En Dados de cristal, según pasaban las páginas, nos formamos una impresión general de esta fantástica ciudad: sus siete barrios, sus siete avenidas, sus rincones, sus diferencias entre norte y sur, o este y oeste… Visitamos la discoteca El séptimo cielo, el gran casino subterráneo La rueda de la fortuna, la taberna La herradura de plata, los Laboratorios Librae, las minas… Y un triste rincón junto a una cacera por donde corría el agua.

En Trébol de madera, a esos enclaves van a añadirse otros nuevos, como el cementerio del Arcángel Miguel, la plaza de las Cuatro Calles, la Estación Oriental de Ferrocarril, el Parque de los Frutales, el Jardín de las Musas… Buscaremos una puerta misteriosa, en la que se ha dibujado un trébol de cuatro hojas. Nos fijaremos en la cantidad de rincones que pueden servir de refugio a un gafe que huye de la justicia.

En Dados de cristal, Ciudad Fortuna se presentaba como un mundo aparte, una burbuja de la que ni se entraba ni se salía, simplemente se existía en ella. En Trébol de madera, esa esfera etérea que rodea la ciudad empezará a quebrarse. Surgirán una vía de tren y una carretera por donde atisbar lo que hay más allá.

¡Regresemos juntos a Ciudad Fortuna! Llega Trébol de madera.